Todo cambio que realicemos en la vida, o que suceda sorpresivamente puede producir estrés! Por ejemplo: cambios vitales en general, como mudanzas, exámenes, fiestas laborales, exigencias del trabajo y/o la familia, momentos del año donde se replantean proyectos futuros, encuentros con familiares, amigos, etc. Siempre, ante este tipo de situaciones, hay un intento de adaptarse a las exigencias del medio. En casos esperables, se activan formas eficaces de adaptarse a la nueva situación, a través de recursos intelectuales, emocionales o físicos, pero si fracasa el intento de adaptación, la persona se percibe a sí misma como incapaz de afrontar la nueva situación y entonces aparece el estrés. Es la respuesta ante un estímulo que la persona vive como novedoso, y esta respuesta, en una intensidad adecuada para la solucionar la situación, es normal, pero se convierte en un problema cuando se sufre por eso, y la persona se paraliza.

    Cuando el estrés se vuelve un obstáculo para la vida cotidiana, es momento de consultar y pedir ayuda profesional!

    Hay que tener en cuenta que sentir cansancio no es sinónimo de estrés como muchos dicen.  ¿Cómo darte cuenta que tenés estrés?

Si notas:

    • Disminución del rendimiento intelectual
    • Irritabilidad
    • Desgano
    • Falta de concentración
    • Agotamiento extremo

Estrés Laboral

¿Cómo darte cuenta si tenés  estrés laboral?

      • “Necesito un profesional que entienda mi problemática laboral”
      • “Tengo miedo de hablar en público”
      • “Me cuesta delegar y liderar a mi equipo”
      • “Mi trabajo me afecta la salud o mi vida personal”
      • “Mi trabajo me ocupa toda la vida”
      • “Mi familia me reclama presencia”

    A través de un proceso personalizado es posible lograr un abordaje profundo y articulador sobre la fuente del conflicto relacionado tu actividad laboral.

    ¿Cómo darte cuenta de la incidencia del estrés de tu trabajo en tu vida personal? Si sentís que:

        • “Estoy muy ansioso/a en mi trabajo y lo llevo a mi vida personal”
        • “Mi trabajo afecta mi vitalidad y mi salud”
        • “Me cuesta vincularme con la gente”
        • “Mi trabajo involucra toda mi vida”
        • “Me cuesta hablar en público”
        • “Me cuesta organizarme”

Estrés Postraumático

    Los síntomas aparecen por lo general con un retraso de varias semanas hasta varios meses o incluso años tras la vivencia traumática.

    El afectado experimenta la situación traumática una y otra vez, por ejemplo, con pensamientos agobiantes.

    Además, pueden aparecer lagunas en la memoria. Por otro lado, pueden aparecer recuerdos, repentinamente, a través de  imágenes o impresiones espantosas del suceso. Además, pueden manifestarse pesadillas o algún trastorno en el sueño y miedos.

        • Conducta de evitación: La persona evita situaciones que podrían recordarle el trauma (estímulos) o que estén relacionadas con el suceso traumático.

    Las personas con un trastorno por estrés postraumático están a menudo cansadas y agotadas..

    La única forma de enfrentar eficazmente cualquier tipo de estrés es con ayuda profesional.

    En Psicoelfaro abordamos este problema en forma integral para poder trabajar sobre:

      • Las consecuencias en la conducta personal  (hábitos alimentarios, calidad del descanso, afecciones vinculadas, etc).
      • La aplicación de estrategias simples y eficaces para prevenir futuras recaídas.